Un himno a la gloria de Ra

Este conjuro tiene la estructura y a veces atributos muy propios de un poema libre: estética, literacidad y lenguaje, sin mencionar su exquisita melodía y su ritmo cadencioso

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06/30/2020
Mitología

El libro egipcio de los muertos es en realidad el compendio de los Papiros de Turín, contenedor de ciento noventa llamamientos —invocaciones si se prefiere—, traducidos como conjuros; el aquí presente corresponde al décimo quinto (XV), parte del conjunto recogido por Richard Lepsius en 1894, selección relativa a la ocupación del imperio sobre la muerte, la religión y sus dioses. Ahora bien, aunque en su momento estos textos se ponían en rollos sobre la tumba del difunto, cabe anotar que los escribas —como parte de su oficio— los componían en una fórmula práctica para la tradición oral, con lenguaje sencillo, repeticiones y melodías fáciles de memorizar, característica usual en la literatura de medio oriente antiguo. (Nota de Editor)

 

Un himno a la gloria de Ra

 

__¡Salve, oh, Ra!
__Como Tum te elevas sobre el Horizonte;
__y como Horus-Khuti culminas en el Cielo.
__Tu belleza alegra mis ojos
__y tus rayos dan luz a mi Cuerpo en la Tierra.
__La paz se expande por los vastos Cielos,
__cuando navegas en tu Barca Celeste.
__He aquí que el viento impulsa las velas y regocija tu corazón; cruzas al Cielo con ligera marcha.
__Son abatidos tus enemigos
__y la paz te rodea.
__Los Genios planetarios recorren sus órbitas
__cantando tu gloria.
__Cuando detrás de las montañas del Oeste,
__bajas en el Horizonte,
__los Genios de las estrellas fijas
__te adoran hincándose ante ti…
__Al alba y por la tarde, es grande tu Hermosura,
__¡Oh tú, Señor de la Vida y del Orden de los Mundos! ¡Gloria a Ti, oh Ra, cuando te elevas en el Horizonte, y cuando como Tum, por la tarde te acuestas!
__¡Pues ciertamente, tus rayos son bellos
__cuando desde la cumbre de la Bóveda celeste
__te dejas ver en todo tu esplendor
__es allí donde vive Nut que te trajo al Mundo…
__He aquí que eres coronado Rey de los dioses.
__Nut, tu Madre, diosa del Océano celeste,
__se prosterna, adorándote a ti.
__El Orden y Equilibrio de los Mundos, de ti fluyen. Cuando partes, desde la mañana hasta la tarde, al llegar, culminas por el Cielo a grandes pasos.
__Tu Corazón se regocija y el Lago Celeste queda en paz… ¡Abatido en el Demonio!
__¡Sus miembros y vértebras son cercenadas!
__Favorables vientos impulsan tu barca hacia el Puerto. Eres adorado por las cuatro Regiones del Espacio.
__¡Oh tú divina Sustancia
__de la que fluyen todos los Seres y las Formas! He aquí que has emitido una Palabra;
__y callada, la Tierra te escucha…
__Tú, única Divinidad, reinabas ya en el Cielo, cuando no era aún la Tierra con sus montañas… ¡Tú, el Señor! ¡Tú, el Rápido! ¡Tú, el único! ¡Tú, el Creador de lo existente!
__Tú has modelado la lengua de las Jerarquía divinas; tú has quitado los Seres del Primer Océano y los has salvado en una Isla del Lago de Horus… ¡Que pueda yo respirar el Aire cerca de tu Nariz y el Viento del Norte que envía Nut, tu Madre! ¡Oh, Ra, dígnate a consagrar mi Espíritu!
__¡Oh, Osiris! ¡Reintegra a mi alma su naturaleza divina! ¡Gloria a ti, oh señor de los Dioses!
__¡Sea alabado tu Nombre!
__¡Oh Artífice de Obras admirables!
__Esclarece con tus rayos mi Cuerpo
__que descansa en la Tierra
__por toda la Eternidad…

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