Poesía

Termodinámica

Por: Juan Diego Torres


Seremos astronautas de la nada, y un niño príncipe nos verá con su telescopio desde el Kremlim de Moscú, su padre en el día promulga la verdad en plazas inmensas, llenas de ‘’sujetos’’

[01-00]

Acomodado en la nada como un gato en medio de la noche

Espero, meditabundo a que algo llegue, pero no sé qué

Mis dedos están fríos

Mis orejas están frías

Mi nariz está fría

El corazón late, pero a la existencia vibra

Ya no veo átomos, solo ondas que se esparcen

Aquí, allá, en todas partes

La alarma interrumpe mi velada con el silencio

Me levanto y veo la pared

Las figuras de las cosas en mi cuarto empiezan a tomar forma, una de ellas mueve su cola y se sube encima de mí, ronronea

Vuelvo a dormir, siento un amor increíble a la existencia, luego la repudio

Mis pensamientos chocan, pero el tiempo pasa, el tiempo pesa

Me agobia, me saca de la nada y me arroja a la existencia con desprecio.

 

 

[02-00]

Seremos astronautas de la nada, y un niño príncipe nos verá con su telescopio desde el Kremlim de Moscú, su padre en el día promulga la verdad en plazas inmensas, llenas de ‘’sujetos’’

La verdad es ridícula y la falsedad malvada, los matices materialistas nos arrojan a un mar de dudas, pesado y denso como el mar muerto.

El sol es el tiempo, arriba de todo e inamovible, por eso todo avance científico busca alejarse de él (Del sol y del tiempo) pero no lo suficiente como para perderlo

El sol brilla en la superficie de ese mar

Las auroras en las montañas, la consciencia

Pero el amor y la razón nos naufraga entre la guerra

La guerra como las llamas, al final, la historia se lee desde sus vencedores y vencidos

El niño no nos ve más, nos hemos alejado, la tierra solo busca militantes sin reproche

Y nosotros somos más que eso.

 

 

[03-00]

El tiempo no permite quietud

Solo un entumecimiento visceral

Palpo la nada y la nada me mira, mis yemas dactilares se congelan

Hay doce ojos en el reloj, uno en el medio y mira los otros, yo los miro a ellos y el agobio me turba

Ya son las 11:02 y la penumbra empieza a filtrarse entre las ventanas

Ahora mi cuarto es mi caverna

mi mente es mi caverna

mi existencia es mi caverna

 y pinto jeroglíficos para cuando ya no esté aquí

Otros correrán por estas cavernas y Platón los mirará desde lejos

hay que escoger; vivir o contar.

 

 

[04-00]

Últimamente el Valle cósmico solo era un bulevar

Cómo Siddharta Gautama espera el camino del lama

En los adentros deidades al humano aclaman

porque de sus errores aprendió, y ellos dizque omnipotentes

Existir para nutrirse de luciérnagas entre paisajes despoblados

Pero al final las estrellas conspiraron y fecundaron al musgo y al pantano

Seres de átomos, astros y magia emergieron de entre el lodo soñando algún día ir de vacaciones a Kepler 62e.

 

[05-00]

El misticismo del existir entre partículas atómicas

Cada que pienso en astrofísica me agobio

Todo es obscuro y el lenguaje se deforma

Electromagnétismo, termodinámica, moléculas y un ojo que “todo” lo ve; Hubble

Gravedades inconclusas

Tonos grises que se nos pintan de colores

Cuando todo es fotón o no

Todo es aire o no

respirar o no

mirar o no

vida o no

¿Todo es percepción o no?

 

 

[06-00]

La luz se esparce sin orden

Nos movemos como polillas a ese ritmo

La obscuridad nos abruma

Croamos como las ranas en la noche solo para escucharnos

La luna pide vivir

   Solo vemos su reflejo en el agua

Dizque existencia

          Solo materia cíclica

  Que deambula por pasillos estrechos donde no se halla

Átomos conscientes

Dizque ‘’humanos’’

          o ¿solo carne sintiente, que luego se arrepiente de sentir?

[irp posts=»4588″ name=»Noche inocua»]

[07-00]

El silencio del humano agobia a los dioses, las deidades fallecen al final del día y emergen de nuevo en cada ocaso

La luz llega, el águila cae sobre las montañas y planea entre sus cumbres

Los árboles arman sus tallos, las hojas marcan el camino y las raíces se esparcen sobre la tierra fértil, las ranas croan y el río fluye, en su reflejo nocturno adormece la luna. El indio espera en la orilla y el blanco se caga en sus fauces.

¿Que hay más allá del afluente?

 

 

[08-00]

El tiempo se desliza entre los dedos la extensión del alma en las manos enfría con su majestuosidad cuando la inspiración aparece

Por ello muchas veces en las expresiones artísticas sobre Dios: Dios es manos en un jardín pálido y grisáceo de nada

¿Acaso cada uno somos demiurgos de lo existente?

Las meditaciones agobian o amansan la mente, luego la dejan en profunda tranquilidad y cómo una letrina de reflexiones, resurgen ideas como escapes de la agónica existencia que quedan después de remitirse a los adentros

19 thoughts on “Termodinámica

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *