Entrevista,Teatro

Segundo acto tras escena

Mi compromiso es creativo, estar al servicio de los jóvenes y los artistas, mi trabajo se vende solo

Por Guess
Entrevista

Este nuevo acto se presenta como la mejor ocasión para escuchar y reconocer un poco el arduo ejercicio de una voz tras bambalinas. Una voz que refleja lo que es el teatro en el país: creativo y recursivo ante las circunstancias.  Persistente y honesto frente a la realidad.

Aunque tres décadas han sido testigo de la labor de convocar a todos los públicos, de alguna manera se reconoce que la administración es uno de los públicos más complejos. Incluso más que la crítica.

En esta escena se presentan el resto de personajes faltantes: los protagónicos, los antagónicos, los que recurren al talento, los que pernoctaron. Se prescinde de la farsa, la obra aún no ha terminado.

Para mejor experiencia, se recomienda leer Otro acto tras escena

Guess: ¿Se inclina más por los repartos corales o por la estructura de los montajes protagónico / antagónico? 

C.L: He tenido ambas oportunidades. Cuando he tenido grupos grandes prefiero que haya un poco de equidad en el compromiso actoral que tienen que tener todos los actores que han estado vinculados a los proyectos. Aunque es cierto que un personaje pequeño pueda llegar a tener un foco central por la calidad de trabajo que se haga, este personaje puede tener más presencia o más trascendencia a la luz de un análisis detallado. Total, me parece importante que haya fuerzas opuestas, protagonista, antagonista y un conflicto a desarrollar.

Guess: Artaud, Beckett, Peter Brook ¿Con que movimiento o autor se identifica más?  Y ¿Cuál ha sido el autor que más has adaptado en tu trabajo?

C.L: Eugène Ionesco, Michael Ende, La Candelaria de Fernando Peñuela, creación colectiva a partir de cuentos de García Márquez. Bueno y tuvimos la experiencia de la dramaturgia de la ex alumna Ximena Villamizar sobre la migración con “En la mitad del océano” obra del grupo La Matria en convenio con Crearte, donde tuvimos la oportunidad de presentarnos en el Iberoamericano, en el festival contemporáneo de Almagro en España y en la muestra de teatro Latinoamericano de León, España.

Guess: ¿Qué obra le hubiera gustado dirigir?

C.L: Qué obra… después de ver La Historia Interminable, duré muchos años con ella en mi mente. Hace mucho vi la película y me dije: Algún día voy a montar esta historia en teatro, y la monte.

Guess: Mientras lo analiza, hablemos un poco de Crearte a propósito de su aniversario número 30. ¿Cómo se origina La Fundación Cultural Crearte como proyecto?

C.L: Recién venidos Francisco y yo de Bogotá, empecé a dirigir el grupo infantil de la Corporación Biblioteca Pública, y le dije a mi esposo Francisco Por qué no dirigimos nuestra propia escuela.

Guess: ¿En qué año?

C.L: En 1988. Primero hicimos un preámbulo llamado Escuela de artes Escénicas, en La Pradera, Dosquebradas. Adecuamos la casa y el salón con los espejos donde yo dictaba clases de ballet, expresión corporal y teatro para niños. Después nos dieron una casa de la familia Mejía en el centro, con un espacio que incluía ocho salones, más la salacomedor que se convirtió en el salón de espejos. En ese espacio que hoy día es un hotel, tuvimos más de ochenta niños.

Allí creamos la Fundación Cultural Crearte, Ricardo Núñez, el titiritero fue nuestro aliado. El proceso que inicialmente se llamaba Escuela de Formación Artística Integral, incluía: danza, teatro, títeres, música y artes plásticas. A final de año se hacían pequeños montajes donde cada área aportaba lo suyo. También ofrecimos servicios a textiles Omnes en Dosquebradas, al hospital San Jorge, a Sinaltrabavaria; el sindicato de Bavaria, al sindicato de Hilos Cadena. Después de cinco años de trabajo, le resultó a Francisco la oportunidad del Foro Nacional por Colombia, en Bogotá, que nos hizo regresar. En esa época, empieza un ciclo donde regresaba a Bogotá me seguía formando, me quedaba cuatro años, volvía a Pereira, me quedaba cinco. Fueron cuatro etapas entre cuatro o cinco años donde estuve entre Pereira y Bogotá. 

Guess: ¿Qué sucedía con el teatro en la ciudad en esa época?

C.L: Siempre tuve vinculación con lo que es hoy Secretaria de Cultura y paralelo teníamos la Fundación Crearte. Cuando me solicitaron hacer un programa para la alcaldía, me dije No volveré a arrendar una sede. Yo trabajaba en el colegio Colsubsidio en Bogotá y Norbey Tobón quien era el director del Santiago Londoño, me llamó gracias entre otras cosas a las referencias de Ricardo Núñez.

Guess: ¿Es ese el origen del Grupo Escuela de Teatro?

C.L: Sí, yo empecé el Grupo Escuela de Teatro en 1996. Ellos pedían un grupo para la alcaldía y yo les dije: Pereira necesita más una escuela de formación. Unamos las ideas. Un grupo escuela teatro organizado para estudiar durante cinco semestres, que es lo mínimo que se necesita para consolidar una formación teatral. 

Estudiar diario, de lunes a viernes, más talleres algunos fines de semana, con especialistas invitados. Dicha metodología tenía que garantizar que tuvieran: profesor de técnica vocal, de expresión corporal, de actuación, de investigación, montaje y ballet o danza contemporánea. Todo esto buscaba consolidar un montaje, un producto escénico para todos los agostos culturales. El proyecto también incluía poder contar con asesores expertos según la necesidad y la propuesta del montaje.

Guess: ¿Cuando surge el Grupo Escuela de Teatro se constituye inmediatamente en una suerte de guía o referente obligado para la actividad teatral en la ciudad?

C.L: Pues considero que sí. Con mucho orgullo el programa del Grupo Escuela dividió la historia del teatro de la ciudad en dos.

Guess: ¿Existe un antes y un después para el teatro en la ciudad con el Grupo Escuela?

C.L: Para mí si existe. Porque hay un referente muy anterior de Antonieta Mercuri, y hubo un trabajo posterior de Gustavo Rivera, pero cuando yo llegué no estaban tan activos, vivían una etapa poco productiva. Estaba el Intercolegiado de Teatro, que era un semillero donde sus participantes querían entrar después al Grupo Escuela. De todas maneras, para muchos colectivos teatrales era complicado tanta dedicación, y en cuanto al Grupo Escuela, la estructura metodológica, la intensidad horaria y la disciplina que se buscaba imprimir, podía generar un muy buen nivel.

Guess: Varias promociones tuvieron muy buenos maestros y talleristas, cierta rigurosidad académica, artística y un respaldo administrativo importante. ¿Dónde empieza el deterioro? o ¿en qué momento se empieza a perder la solidez que significaba el Grupo Escuela para el Instituto de Cultura?

C.L: Mira, con mucho respeto, el deterioro empezó cuando llegó Efraín Zapata. Estábamos terminando la quinta promoción. Con ellos montamos El mar del tiempo perdido y Jacobo y la sumisión. En esta última obra yo viví un proceso fuerte de enfermedad por el maltrato al programa que le dio el señor Efraín. Y no era solo al programa de teatro sino a todas las áreas, porque el llego arrasando las propuestas. Él me llego a decir: “Claudia garanticemos su sueldo, garanticemos que los muchachos hagan tomas culturales para que los vean, pero eso de estrenar obra en agosto eso no, eso no es necesario.”

El Montaje y los estrenos eran claves en los procesos. “Este grupo ya va en quinto semestre, gradúelos ahora en diciembre”, y en realidad llevaban cuatro y les faltaba no solo un semestre sino varias actividades del proceso. El instituto quedo con una deuda con ellos, porque hubo un atropello al proceso nunca visto.

Yo sabía que tenía que hacer montaje y lo hicimos con cero presupuesto. La ciudad estaba acostumbrada a ver los montajes, con toda una producción interdisciplinaria, donde no solo era mi cabeza, sino una sumatoria de esfuerzos. Todos esperaban los estrenos, porque no se trata solo de mostrar, era todo un proceso artístico, de meses de trabajo. Hubo un maltrato a mi como directora, a los muchachos como artistas y a los futuros actores. Decir «los vamos a graduar antes, sin terminar…»

Otra situación que recuerde… en la clausura donde había pequeñas intervenciones de danzas, de coros, de teatro, allí algunos estudiantes-actores que también estudiaban en la universidad hicieron unas pequeñas intervenciones con contenido político y social pero estéticamente eran muy bonitos, cuando Efraín vio el ensayo, mientras yo estaba en cabina de luces, se subió entre bambalinas y no dejo salir a los muchachos a hacer su ejercicio.

Mira, la verdad es que desde su llegada su política fue “El grupo Escuela ya no es de cinco sino de dos semestres”, y sin embargo yo lo sostuve y conquiste recursos y a los chicos para seguir, pues siempre he tratado de ser mediadora. Pero ya nos estaba tocando reciclar escenografías viejas y vestuario para sostener el proceso.

Guess: ¿Y Dónde estaba el alcalde de turno? ¿o fue más bien un cambio de administración lo que acabó con el proceso?

C.L: Estuve durante muchas administraciones y no tuve que “lagartear”.  Todos mis procesos y logros fueron sin ayuda política. Mi compromiso es creativo, estar al servicio de los jóvenes y los artistas, mi trabajo se vende solo. No tengo esa habilidad de algunos para el “oficio político” o lograr cosas solo con política. A veces pienso: «¿Qué hubiera pasado si hubiera reaccionado diferente? Cómo lo pude haber hecho». Simplemente se acaba el Grupo Escuela.

Guess: Hay administraciones que le apuestan al medio ambiente, otras a la cultura, unas se involucran en la planeación y el desarrollo regional y otras simplemente se dedican a la “cultura del cemento”. ¿Hasta dónde es posible recuperar la solidez de ese y otros espacios creativos y culturales en una administración? 

C.L: Pero fue un mando medio, el que hizo todo eso. Efraín Zapata, era un mando medio, y si hay administraciones muy pasivas, donde pesa más lo político, la cultura no es prioridad… El Grupo Escuela, en la práctica era el equivalente a una Tecnología, quizás podríamos intentar, con el Ministerio de Cultura de que se haga una cohorte de profesionalización en teatro, como lo hicimos con Colombia Creativa, y que sea la continuación del Grupo Escuela acá en Pereira, pero tiene que haber compromiso de la alcaldía y de la gobernación en aportar también, así como el Ministerio aporta.

Guess: El Grupo Escuela ha sido el semillero de algunos procesos muy bien desarrollados, al mismo tiempo ha sido la cuna de una variopinta serie de actores y, por qué no, de personajes, que buscan una voz en las tablas. ¿Qué cree que es lo más importante que le ha dejado el grupo escuela a la ciudad y a la región?

C.L: Por un lado, muchas personas dedicadas al oficio del teatro desde el ámbito profesional. Hay muchos que están ejerciendo la actividad teatral de varias maneras, sea desde la actuación, la dirección, desde el diseño de escenografía y vestuario o desde lo técnico. Actrices como Denni Agudelo, Maribel Hernández y Olga Sierra. Hubo otro tipo de actrices que sacaron otros dones o talentos como Yamilen Quebrada, que articula muy bien la actuación y el talento musical. Ximena Villamizar que es directora y dramaturga en Bogotá. Marisol Correa que se especializo en la escuela del Teatro Libre de Bogotá. Johana Valencia, a quien todos conocen como “Juana”, actriz que combinó con Artes Plásticas y fue directora del programa escuela de teatro, danza y artes vivas de La Secretaria de Cultura. Por otro lado, Julio Cesar Sánchez, egresado de la segunda promoción y es el director del teatro “La Escafandra” de la Universidad Tecnológica de Pereira, Mauricio Flórez que ha participado en cine, igual que Fredy Yate que estuvo en la cuarta o quinta promoción. Wilson Henry Granada, profesor de danza de La Secretaria de Cultura que se especializo en Bogotá.

Guess: Existen también procesos muy sólidos como el de “Cicuta Teatro”, “Paradigma” o “La Tropa”. ¿Hoy se pude hablar de una comunidad consolidada de las Artes Escénicas, donde hay camaradería, apoyo y cooperación o todavía no se ha consolidado esa comunidad?

C.L: Todavía no se ha consolidado. Hubo una época muy interesante donde tuvimos La Asociación Pereirana de Grupos de Artes Escénicas, muchos les parecía importante la asociación, pero no se involucraban en la gestión y siempre éramos los mismos en la junta directiva. Fue una perdida. Logramos que nos aprobaran El Viernes del Teatro dos años consecutivos, se asumió desde la Asociación varios años el Intercolegiado de Teatro, etc. Se han ganado cosas, se han fortalecido muchas y se han perdido espacios, por ejemplo, en las convocatorias se han generado ambientes muy tensos y reacciones impulsivas e irrespetuosas que no permiten dejar fluir las cosas de una mejor manera. El defender nuestros derechos no siempre justifica el comportamiento agresivo e irracional.

Guess: ¿Qué le falta al teatro de la ciudad en este momento?

C.L: Para mí, ya es hora que haya un pregrado en teatro. No sé si la administración se pondrá en los zapatos de los artistas, pero también es importante que se asuman convenios. Quizás buscar más apoyo institucional pero también de la empresa privada.

Guess: Los tres grandes géneros han sido la épica, la lírica y el teatro, ¿usted cree que el teatro pueda llegar a ser tan masivo como la narrativa o la poesía?

C.L: Como para mi mundo el teatro es un todo, no sé si te pueda contestar (risas).

 

Epílogo

 

Guess: Metiéndonos un poco en la piel de Claudia. Una obra tuya que vale la pena repetir:

C.L: La Cantante Calva de Ionesco.

Guess: Una obra de teatro local

C.L: Pinocho de La Tropa.

Guess: Una obra de teatro nacional

C.L: Las Troyanas de Juan Carlos Moyano.

Guess: ¿Qué no soportas de Claudia?

C.L: Cuando me dejo llevar del estrés.

Guess: ¿Qué le cambiarías a Claudia?

C.L: Los altibajos emocionales.

Guess: Un reto que todavía tenga como actriz

C.L: Hacer un personaje espectacular a los 80 años.

Guess: Hagamos unos ejercicios ¿Con quién o qué, asocia las siguientes ideas?: Alma

C.L: Yo

Guess: Bogotá

C.L: Nacimiento

Guess: Los Últimos Días de Guillermino

C.L: Teatro taller creativo y lúdico

Guess: Mierda

C.L: Está llegando el público, a escena.

Guess: Pecado

C.L: Marañas que nos metieron en la cabeza para no dejar fluir el placer genuino

Guess: Obsesión

C.L: El Teatro

Guess: Santiago García

C.L: Maestro, alma vendita.

Guess: Placer culposo

C.L: Infidelidad.

Guess: a quién eliges entre: Patricia Ariza y Fanny Mikey        

C.L: Patricia Ariza

Guess: Jacques Lecoq o Marcel Marceau

C.L: Marcel Marceau

Guess: Sueño de una noche de verano o Rumores de Nadie

C.L: Sueño de una noche de verano

Guess: Palabras claves: Un personaje

C.L: Frida Kahlo

Guess: Un director

C.L: Fabio Rubiano

Guess: Una película

C.L: El perfume

Guess: Una actriz

C.L: Vicky Hernández

Guess: Un actor

C.L: Juan Carlos Agudelo

Guess: Un libro

C.L: El mar del tiempo perdido

Guess: Un viaje

C.L: Suiza

Guess: Una frase

C.L: “Hay días en que somos tan móviles, tan móviles, como las leves briznas al viento y al azar”. De Porfirio.

Guess: Una canción

C.L: Cuatro Vientos de Danit

Guess: La obra mayor

C.L: La Historia Interminable

Guess: Claudia en tres palabras

C.L: Actriz, pedagoga, gestora.

Guess: Si el cielo existe, ¿qué le gustaría escuchar cuando este en sus puertas?

C.L: Mozart.

Claudia López Londoño. Directora, productora y actriz-oficiante.

Realizó estudios en la Escuela Distrital de Teatro de Bogotá. Taller Nacional de Dirección Escénica realizado por Colcultura y Dimensión Educativa (1992); los Diplomados de Pedagogía Teatral con la Universidad pedagógica y la Universidad del Valle, en convenio con el Ministerio de Cultura

Fue docente universitaria de Lenguaje Corporal UTP durante 8 años, socia fundadora de la Fundación Cultural Crearte en sus 30 años. Dirigió durante catorce años y medio, a través de Crearte, el Grupo Escuela-Teatro del Instituto de Cultura de Pereira, hoy Secretaría de Cultura; en este proceso se realizó la puesta en escena de 17 obras teatrales de diferentes géneros.

Actualmente hace parte del Grupo Teatral Aves del Paraíso de La Fundación Cultural Crearte y el rol para el Proyecto Basilisa: Ritual Teatral

One thought on “Segundo acto tras escena

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *