La profecía del libro imposible

El mundo ha cambiado, los modos de consumo también, incluida la literatura, que desde hace más de una década se adelantó al mercado virtual

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¿Sería esto lo que profetizaba Jorge Luis Borges en La biblioteca de Babel o en El libro de arena? Un libro único y monstruoso que almacenara todas las bibliotecas del mundo…

10/15/2020
Por: Sebastián G. Sánchez
Ensayo

En la penumbra de la Biblioteca Nacional de Buenos Aires, que entonces estaba en la calle México, Jorge Luis Borges dejó guardado un libro por considerarlo monstruoso. Se lo compró a un mercader que lo adquirió en Bikanir a cambio de todo su dinero y de una biblia Gótica. El volumen tenía la cualidad de ser infinito. Cada vez que se abría el l ofrecía un contenido distinto del que había ofrecido la última vez que fue abierto y el contenido anterior desaparecía para siempre. Borges lo abandonó en los anaqueles ya que pensó que al quemarlo podía sofocar al planeta por su naturaleza interminable.

En la actualidad podemos comprar un lector de libros digitales por 60 dólares o menos. Se trata de un dispositivo que puede albergar miles de libros gratuitos y de paga, cuya pantalla tiene características similares a las hojas de un libro, ya que está hecho de tinta electrónica. Dicha tinta no necesita retroiluminación; se compone de una capa plástica protectora, un polímero líquido y una capa de micro-transmisores, por lo tanto, estos dispositivos pueden durar semanas con una carga única de batería. Lo que hace que la magia ocurra es que tiene tinta real que se modifica de manera electromagnética.

La industria editorial se encuentra en números rojos. En lugares como Argentina la producción de libros cayó hasta un 50%, un panorama alarmante. La mayoría de las librerías en Latinoamérica sobreviven por delivery y las editoriales grandes apuestan al libro electrónico. Aplicaciones como Amazon Kindle ofrecen la oportunidad de leer cientos de títulos gratuitos en su interface para cualquier dispositivo, aunque esté diseñada para un lector electrónico, además, las compras en línea son accesibles y se pueden descargar vistas previas de los libros que te interesan. Así mismo, cuenta con un servicio de lectura que funciona como un Spotify pero de libros, donde pagas una mensualidad que son unos 5 dólares y puedes leer cualquier libro que esté en su catálogo, sin tener que pagar más por cada título. Por donde se vea, la reducción en el uso de papel tiene un potencial enorme, porque en el futuro, incluso los periódicos y revistas pueden publicarse por este medio y financiarse fácilmente.

Las bestias de la lectura aúllan de dolor porque ya no podrán tener el salvaje placer de oler y palpar el libro y casi que ir a cazarlo en los anaqueles de su librería favorita ¿Sería esto lo que profetizaba Jorge Luis Borges en La biblioteca de Babel o en El libro de arena? Un libro único y monstruoso que almacenara todas las bibliotecas del mundo o, tal vez, auguraba el final del libro físico y lo que el mercader compraba en Bikanir era un kindle que le vendieron barato y se espantó pensando en cómo iba a justificar su venta de biblias viejas, o algunos proyectos de producción de libros que tenía con el gobierno.

En una tarde apocalíptica en la que el confinamiento fue levantado, un trabajador de la biblioteca baja hasta el sótano y encuentra en el suelo la silueta de lo que parece ser un ipad mini. Al acercarse ve que en la parte trasera hay un adhesivo que dice “fuck the sistem”  lo levanta y se entera que alguien abandonó un kindle en el sótano. Piensa que tal vez quien lo dejó estaba espantado por la creciente en los contagios de COVID-19.

  Odín

Una opinión en “La profecía del libro imposible

  1. Leo con espanto y con un miedo que recorre todo el cuerpo y llega a mi biblioteca… Los miro con tal gratitud y ellos me responden… Quizás ya no compre la kindle oasis, solo por solidaridad… Porque se acerca la despedida… Soy de olfato, tacto y placer…

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