La casa en mitad del camino

De nuevo traemos un cuidadoso ensayo de Juan Sebastián Sánchez, dado a la ardua tarea de revelar grandes poetas del otro lado del mundo; en esta ocasión, el serbio Vasko Popa

Es por eso que sentimos sus palabras cercanas, porque no solo toca lo superficial, sino que a través de los huesos rotos asoma su lenguaje poético, como ceniza que reconforta en tiempos de constante incertidumbre

09/13/2020
Juan Sebastián Sánchez
Ensayo

En nuestro tiempo la poesía se ha banalizado en contenido, siendo cada vez una poesía donde predomina los temas light que no proponen una reflexión o retornan a las preguntas esenciales del ser humano a través de la historia del arte y de la literatura. Leer a Vasko Popa en nuestra lengua representa un desafío y al tiempo un descubrimiento poético, ya que en nuestro idioma existen pocas traducciones de Popa lo cual hace que tengamos una lectura limitada y sin las suficientes traducciones que permita hacer una lectura comparativa entre las versiones vertidas al castellano.

Aun partiendo de estas limitantes la poesía de Vasko Popa no deja de sorprender por su profundidad y humanidad, y es esta última característica lo que hace diferente la poesía de Popa: en un mundillo poético donde lo artificial poco a poco forma parte no solo de nuestro cuerpo, sino también de nuestro pensamiento y conciencia es necesario recuperar a través del lenguaje poético aquello que nos hace humanos.

Poesía completa Vasko Popa

No es de extrañar que inicie este ensayo con el título de un libro de Popa llamado La casa en mitad del camino porque la poesía de Vasko Popa es ese refugio donde descansar, donde desoír tanta palabra sin contenido. En la presentación que hace el poeta Charles Simic sobre Popa en el libro Poesía editado por el Fondo de Cultura Económica dice: «él es el último de los grandes originales», y recordemos que hablar de originalidad es arriesgado teniendo en cuenta el contexto literario en el que Popa desarrolla su obra: Kafka, Pound, Michaux, Camus y otros autores que con el tiempo tejieron el canon literario del siglo xx.

¿En qué radica la originalidad poética de Popa? En un principio leí la última etapa del poeta, es decir los poemas de Carne viva (1975) y Tajo (1985) y presiento que esa originalidad que nombra Simic radica en la capacidad que tiene Popa para expresar con pocos elementos. No hay un uso exagerado de metáforas ni de frases ambiguas; la poesía de Popa es clara, irónica y en algunos momentos comprometida con la causa social.

En el poema Unidad de contrarios del libro Tajo se presiente una atmosfera de resignación o adaptación propia del ser humano, quizás el elemento original aquí (aunque no es propiamente algo original) es cómo Vasko Popa a través del lenguaje poético restaura el elemento de lo humano en la conciencia del obrero que protagoniza el poema. Encontramos allí de manera suscita una crítica social depositada en el “automatismo” al que son llevados los obreros a través de las distintas políticas de control que ejercen las factorías. Este control lleva a que el sujeto se deshumanice y asuma un rol dentro de una cadena de producción, y no lo que verdaderamente es; un individuo pensante dentro de una masa pensante.

Vasko Popa

En este mismo libro el poema «Declaración de amor» se vincula a Unidad de contrarios por una palabra que denota sufrimiento y resistencia: obrero. Esta palabra que ha sido la bandera para manipular masas a través de la reciente historia después de la revolución industrial, de alguna manera adquiere una esencia más humana en la poesía de Popa, me refiero a la capacidad que tiene el poeta para apoderarse de esta palabra y nombrarla sin ninguna intención de manipular al lector, sino que propone a través de su lenguaje poético un acercamiento a nuestro interior. «Declaración de amor» es uno de los más bellos poemas sobre este difícil tema que he leído, porque no parte de un amor en un estado perfecto, sino que en un estado de grieta y herida, el amor se manifiesta aceptando esa condición de imperfección, el amor nace sin condiciones, en actitud de entrega. El poema recuerda que el amor nace en la desigualdad; lo que tengo complementa al otro y el otro me completa.

En la poesía de Popa encontramos unos poemas que son profundos en cuanto a la reflexión y polisemia que podemos develar en ellos, pero no logran sostener esa profundidad hasta la línea final, sin embargo, puede ser un problema más de traducción que del poeta. El compromiso social de Vasko Popa es evidente, y no es extraño en un poeta que vivió en carne propia el aparato de exterminio nazi. Quizás esta herida que aun duele en nuestros tiempos, sea posible asumirla a través del lenguaje poético; no se trata de ocultarla a través de metáforas, sino de descubrir su forma original y así reponernos al dolor.

En el poemario Campo sin sosiego (1954), cuya primera edición salió en 1964, presentimos a un poeta parco en imágenes, pero en búsqueda de un lenguaje preciso y cercano a las vivencias de su pueblo en especial de la clase obrera. En su poema «Al clavo» apela a tres elementos: clavo, tenaza y artesanos. El clavo es la representación de la clase oprimida, la tenaza es otra clase obrera, pero con un rango medio dentro de la cadena de producción que no cuenta con medios de producción y tiene control sobre la clase obrera ubicada en la parte baja de la cadena de producción. El artesano es quien tiene el poder sobre la tenaza y el clavo. En un sencillo poema Vasko Popa logra prefigurar una realidad social y al tiempo hace una crítica sin caer en lo panfletario, sino que a través de estos tres elementos pone en manifiesto la relación opresor – oprimido que domina el modo de vida de las sociedades actuales.

Poemas Vasko Popa, selección y traducción de Charles Simic

El egoísmo y la venganza son emociones que tenemos para acabarnos como especie y como individuos. Estamos en una era donde se hace urgente pensar en el Otro, y sobretodo pensar en la Tierra como un organismo que no es eterno, y que precisamente de nuestro cuidado depende el futuro de otras generaciones no solo de homo sapiens sino de otras especies entre animales, plantas y microorganismos. Esta reflexión es surgida después de leer el poema «A las corridas», donde de forma parca, cruenta, pero sublime hace referencia al constante mal del siglo: el hombre que devora al hombre, y el hombre devorado que reclama venganza.

El corpus poético de Popa está enraizado en el sentir de la clase obrera y en los más desprotegidos. Es por eso que sentimos sus palabras cercanas, porque no solo toca lo superficial, sino que a través de los huesos rotos asoma su lenguaje poético, como ceniza que reconforta en tiempos de constante incertidumbre.

  El corazón de la orca pesa cien kilos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Archivos