Colores en el silencio

Los invitamos a leer estos poemas de Luis Collantes, por primera vez en nuestro portal; poemas tocados por una increíble sensibilidad

Un poema en su cuerpo, quedó en el recuerdo
como una sombra de invierno en la que estamos los dos

09/13/2020
Luis Collantes
Poesía

Nació en 1962 Manizales (Caldas). En 2017 se incorpora al taller “La Caza de las Palabras”, en 2018 se presenta en varias galas de poesía en la biblioteca “Ramón Correa” y este mismo año se incorpora al taller “La Poesía es un Viaje”. En el 2020 es partícipe en La Antología “Silabario del Tiempo” Academia Colombiana de Historia. También fue invitado a participar en la antología “Escritos de cuarentena” de la editorial Manigraf Grupo Editorial, publicado en el mes de junio. El pasado 27 de junio estuvo invitado al programa “Voces Literarias” de Frison TV. El periódico “El Espectador”, “El Diario” y la revista “Ojo al Eje” le han publicado algunos de sus escritos. Tiene dos libros inéditos “Un Oasis en el Silencio”, que se encuentra en proceso de edición y “Cuentos sin principio”. Ha utilizado el seudónimo “Diego Cuervo”.

 

Colores en el silencio

 

La mañana fría se mete por los rincones del alma,
habita en el gris del cielo una tristeza ingrávida,
nos auxilia el recuerdo como una forma
de habitar el pasado
y el tiempo como un vidrio roto nos corta la vida.

Las letras regadas en jardines,
los gritos como ecos,
la muerte que nos acecha en la esquina,
y la vida aún canta como un mar que se extingue
sobre una playa desolada.

Acompaña la mañana fría, la lluvia
que calma un poco el dolor de la tierra.
El cielo se viste de nubes que parecen poemas
buscando colores en el silencio,
el alma aún canta
lo que la muerte ya calla.

Necesito una guitarra

 

Necesito una guitarra
para soñar en cada noche
que rompa el silencio
de la monotonía, de la esclavitud
del amor, de la soledad
del frío…

Necesito una guitarra
para acompañar la luna
de inconmensurables sueños plateados
de eclipses sombreados
de esta noche extensa
inane cómo mi tristeza.

Necesito una guitarra
loca, despiadada, insólita, única
que retumbe en los pasados
y más fuerte en el presente

Necesito mil noches
mil lunas,
mil locuras
Para sonar una guitarra.

Seis, siete

 

Vibra su eco, llena mi tañido
a veces quiere llorar
es hermosa
cuerpo de mujer
grita, se desangra
canta, ama.

Cuerpo de mujer
en mis dedos está tu poder
alegría y tristeza
seis cuerdas un amor
siete notas un dolor
grietas en la noche
agudas notas de mi añoranza
sangran mis dedos de tocarte
de hacerte el amor
en la vastedad de los sonidos.

Existiré

 

Existí donde no estuve
y fue recuerdo cruel.

Argumentaba un sentimiento
y nunca sabré estar.

Celosía del tiempo,
indólora memoria,
Ebrio cielo,
Sobrio infierno.

Nunca conoceremos
cómo fue el Edén.

Más que espacio sin aire,
ingrávidos apegos.

Existí donde no estuve
y fui recuerdo fiel.

Instante

 

Cada instante tiene un fragmento de alegría
de belleza y entre los dos, la fusión del amor.

Es una brisa que pasa y cierra los ojos,
es como un desprendimiento del cielo.

La amarilla alegría del sol,
la cristalina belleza de la vida
y el corazón que hace latir el rojo de una rosa.

Cada instante guarda en sí,
otro de amor.

Olvidarla

 

Me tocó olvidarla
cerrando los ojos y negando su amor.

Fue difícil, sentía mi corazón en dos,
lágrimas invisibles volaban con el viento.

Un poema en su cuerpo, quedó en el recuerdo
como una sombra de invierno en la que estamos los dos.

A veces los sentimientos son como precipicios
y ellos develan nuestra quietud.

Me toco olvidarla…
aún olvidándola estoy.

Me llevo

 

El ultimo día cantaré
reiré, seré feliz.
Me llevo la lluvia
y sus poemas,
me llevo la noche
y sus amores,
la tinta de la luna
que plateó los versos.
Los que leí,
los de otros
que iluminaron
la belleza de la poesía.

El último día
recitaré a Neruda ya los nadaitas
que me llenaron el vacío
que cambio todo,
me llevo la cerveza
y las noches de risas,
me llevo mi infancia
y las risas de mis hijos,
me llevo el vino que dejaste,
no me llevo los recuerdos,
me llevo todo.

El último día
no tendrá noche,
porque ella
se irá conmigo. 

  ¿Los límites de la belleza?

6 comentarios en “Colores en el silencio

  1. En esta mañana fría
    Me conecté como nunca con tus poemas
    Se me hinchó el pecho y viaje al recuerdo de tiempos llenos de fuego y amor
    Gracias gracias gracias

  2. Embelesado el corazón se rinde al leer los poemas del excelso poeta *Diego Cuervo*
    Gracias a Diámbulos que nos ha permitido conocer y ahondar en la magnífica pluma de Diego.
    Gracias Diego por tu amistad y por hacerme partícipe de tu alegría y sensibilidad de tu alma.
    Gracias, éxitos y felicitaciones.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Archivos