Poesía

Ante la noche de piedra y otros poemas

Jaime Aristizábal Plata (Pereira, Risaralda, 1997…) Estudiante de Derecho de la Universidad Libre seccional Pereira. Poemas suyos han sido incluidos en la antología Es tu desnudez el cielo que vuelo (Bisiesta Editores, 2019) y otros han sido publicados en el suplemento dominical de Las Artes, de El Diario.

Camina descalza entre las calles

 

Siento sus labios y debajo
del giro de su lengua
la espuma de las olas.

En su espalda lleva partículas de arena

y duerme en silencio
en el muelle
____ blanca
_______prófuga
y la prisa del mundo
desgarra su vestido
sobre las piernas cansadas
en los cafés de esta ciudad en ruinas.

Busca la tormenta de Júpiter
en los ojos amantes de quien no ama.

En las mañanas se despliega el oleaje
su cuerpo contra el rocío y la niebla…
Camina descalza entre las calles
con celo se despide de la identidad de los rostros.

Cierra las cortinas
se esfuma entre las gentes
y su camino se borra
al morir en un cuarto
con la guitarra en la mano.

La ciudad, una mujer sin rostro

 

Ahora eres el espectro,
la oculta,
la impenetrable,
la que huye a campos abiertos,
la que se abriga de ceniza.

En los ojos que rasgan la noche
la soledad se asoma,
se descubre, sale, se desnuda
se cubre la piel con los muros de la ciudad
con el aroma de las magnolias nocturnas…
Con su cansancio de ocaso aturde el silencio
y se viste de atardeceres, de estrellas y crepúsculos.

Muere en su prolongada ceremonia
el día, la luz, los hombres.

En los muros queda la memoria de sus manos
el recuerdo de sus pasos
-el vacío que deja su cuerpo-
las grietas de la estancia,
y su sombra que me mira
ante la noche de piedra.

Lejana

 

Muchacha, te entregas en la primera sonrisa
viajas sin descanso, saltas sobre los charcos del asfalto,
navegas sobre la marea de luces
-luciérnagas de la noche-
-ruinas del tiempo-

_____________Rincones donde anida la tristeza…

Incendia el mar

 

Mujer, fija tu mirada en el horizonte
y déjate caer junto al sol,
________________¡incendia el mar!,
con tu cuerpo envuelto entre ocasos.

En el esfuerzo de no ser observada
sola te encuentras ante mis ojos
-inmóvil-
contra el azul del cielo.

En el espacio estás desnuda
y tu desnudez te cubre
con un manto rojo.

Después de combatir con tu propia luz
ya extinta.

Ante la muchedumbre
te escucho latir
y te encuentras en mi cuello
como una niebla
llamada a la fuga del mundo.

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14 thoughts on “Ante la noche de piedra y otros poemas

  1. Los cuchillos como dos sables me sonaban en el oído
    Como un banquetes de cena ajena
    Rasgada por los mendigos.

    El ictus del verso impropio
    Es garúa de mes ladino.
    Septiembre cae, bate y canta, las noches del sorfeo en si bemol
    Chirrido de los metales
    Alarma como gallo madrugador despierta el nervio del humano distractor.
    La piedra dichosa que Darío verificó; anhelo de los compasivos cuya tregua transcurre si la cicatriz ajena hace mella en el sítole y su vaivén alardeando al diàstole sin movimiento de ballet

  2. Leer esos poemas de la muchedumbre en humildad obediente al postulado de los ilustres que sentencia; todos escriben malos poemas. La diferencia entre un buen poeta y uno malo, radica en que el malo lo publica y el bueno los destruye.

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