Agravios

Ya olvidamos la canción que amansaba a los huracanes, el rezo de los colibríes y su vicio de suspensión en los aires

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05/23/2020
Por Ivan G
Poesía

Mi nombre es Iván Gallego Mejia, nací en 1987 en la ciudad de Pereira, Risaralda. Soy licenciado en español y Literatura de la UTP, 2012. Desde entonces me he dedicado al sector educativo más exactamente como profesor en básica primaria.  De momento solo he tenido una mención a mi trabajo creativo en el portal de divulgación artística regional Ojo al Eje en el presente año.

COMO ES ARRIBA ES ABAJO

Así como una gota de agua
contiene en su interior el misterio de los mares,
y la curvatura del vacío
a la fuerza del viento;
la divinidad amarilla de los dioses
nace y se desprende de los hombres.

Somos imposibles por disposición ajena,
arrebatados del misterio
y reducidos a lo que se mide.

Ya olvidamos la canción que amansaba a los huracanes,
el rezo de los colibríes y su vicio de suspensión en los aires.

Dioses de lo innominado
somos la consciencia del universo
que se expande en fuga de lo bendecido.

  Hemisferio

 

CAVILACIONES

¿Qué hay de único
en lo que nos corresponde?
Cada tramo del paisaje
se aligera para ser absorbido como una corriente
de aire fresca sobre la frente
y simplemente ya no sé qué hacer con tanto espacio;
desde el nido de las nubes
donde nacen los tiernos relámpagos
y se enlutan todas las formas no nacidas
se desprende algo más pequeño que un átomo
con destino
al centro de mi pecho
para que yo lo domestique
a ritmo de palabras lentas
y tal vez con ello consiga la serenidad de las cosas
que siendo niño
un día fueron mías
aunque ahora me hayan sido negadas.

  Microrrelatos - Parte 1

 

AGRAVIOS

Porque aunque creas que lo ignoro,
sé de sutilezas.
Reconozco el sonido de la hoja que cae
antes del festín del sol al atardecer.
Entiendo de ausencias mirando a los ojos
y me sé ir sin hacerlo notar.
Quieres pensar que no me doy cuenta,
que borro con la voz ligera de lo cotidiano
la naturaleza del trueno que brota en tu silencio.
Sin embargo dudas.
Tientas con tus manos el filo raudo de la verdad,
echas raíces en el desasosiego,
porque aunque creas que no lo sepa
sé que también gustas de verte sangrar.

  El Lector literario

 

VOCACIÓN DE PALABRAS

Porque hay un enjambre de nubes
que anuncia el aguacero,
y no sé dar consuelo al gemido del viento
que cruje y se desmorona en el filo de mis manos.

Porque escucho el palpitar de una estrella primitiva
que no tuvo estirpe que la celebrara
ni animales que la adoraran con sus plumas abiertas
ni templos erigidos a su luz invertida
que atravesó eones en busca de un planeta inhabitable, ni árboles, ni flores, ni arbustos, ni antenas de insectos
azuzados por su presencia.

Porque entre todo lo posible,
elegí una vocación de fantasma,
de silencio reposado mar adentro,
y vivo pastoreando un banco de peces
que eligieron el aire
porque nunca supieron repetir las oraciones del agua.

Una opinión en “Agravios

  1. Leer la poesía de Iván G es lograr amansar un suspiro en la boca detenido. Su nivel de metáfora es alucinante: hilvana las concavidades misteriosas del padecer humano en historias vívidas de un mundo paralelo. Su poesía es un relato elevado de la conjugación de sentires de otro modo incomprendidos, y de ese modo, su modo, una manera de estelar de inteligencia emocional. Ciertamente, en ese plano, está presente siempre un sentido nihilístico. Iván G construye universos, y desafía brillantemente las formas de hacer poesía. En fin, aunque poco reconocido, le auguro mucho éxito a este poeta, pronto figurándose entre los grandes de Amèrica Latina y el mundo hispano-parlante. Enhorabuena esta publicación.

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